miércoles, 13 de enero de 2016

Eres pobre, pero honrado

¡Felicidades! Espero que eso baste de consuelo cuando no tengas qué comer, con qué pagar los servicios básicos o con qué dar algún gusto a tus hijos.

Un momento, entonces ¿los ricos no son honrados? No, por supuesto (para ti, pobretón) que no. Los ricos son ladrones, corruptos, hijos de su madre. Mientras que tú gozas de una honradez y un entorno de amistad genuino y desinteresado que los ricos DEBERÍAN envidiar el doble o hasta el triple de lo que dices no envidiarlos a ellos.

Y aunque hay de todo (no vamos a pecar de ciegos), también hay ricos que llegaron donde están por ser asombrosamente buenos en lo que hacen.

Muchas de las personas ricas son quienes están detrás de las más grandes campañas de ayuda a nivel mundial, y si bien hay demasiado lavado de dinero tras ellas e intereses corporativos también, hay muchos que lo hacen solo porque quieren y PUEDEN hacerlo.

¿Qué pasa? Déjame adivinar, recordaste algo bueno que te encantaría hacer si tuvieras los recursos. Es una pena que los ricos tengan ese tan codiciado dinero que tú no quieres pero por el cual trabajas (o trabajarás) gran parte de la vida, cuidarás celosamente e invertirás como mejor te parezca.

Cuidado, eso sí, no vayas a tener éxito y te conviertas en lo que tanto odias ¿Piensas que no va a pasarte porque eres honrado?

Muchos pobres hacemos lo mismo que varios ricos pero en menor escala (me refiero a actos corruptos). Una mentirilla para obtener una moneda de más, tal vez no avisar cuando se nos dio mal un cambio. Aprovechar un producto a muy bajo precio a sabiendas que la mano de obra que lo produce es esclava ¿Te suena? ¿No es ser un ladrón, corrupto, hijo de tu madre? Ah, no, los pobres (tomando pobres como no-ricos) somos honrados. El que te mata para robarte un par de zapatillas es súper honrado.

Pues para mí es la misma basura que el empresario que evade impuestos y esclaviza empleados para sumar unos millones extra a sus muy abultadas cuentas bancarias en el exterior.

Como también considero equiparable a la señora que todos los días sale a dar de comer a los perros de la calle, o ayuda en un comedor comunitario, con el millonario que funda de buena fe un santuario para animales o una fundación para ayudar a la gente con alguna enfermedad.

La honestidad no se compra, es un atributo que tiene la persona dentro sí.

El dinero solo es una herramienta que intensifica el tipo de persona que eres al proveer de libertades extra para las cosas quieres hacer.

Somos seres de herramientas. Si quieres escribir puedes hacerlo con una roca y una pared, pero siempre será más fácil si cuentas con un bolígrafo y un papel. A partir de ahí dependerá de las personas si escriben insultos, hacen vandalismo, expresan sus sentimientos y ocurrencias o plasman las más bellas obras literarias.

El dinero no es malo. El dinero solo es un medio para el intercambio de bienes y servicios. La persona tras él es quien decide cómo usarlo.

Decir que el dinero es malo o bueno es lavarse las manos de la propia responsabilidad, lo que a su vez es ser inmaduro. Los niños son inmaduros ¿A cuántos de ellos ves manejando grandes sumas de dinero? No a muchos imagino, sin embargo creo que oíste alguna vez aquello de “los niños no mienten”.

¡Que no te mientan entonces! Porque muchas veces los mediocres envidiosos dicen eso de los ricos para mantenerte conforme en tu situación económica difícil o, más triste aún, para conformarse con la propia situación difícil y no hacer nada para salir del hoyo de su tan honrada resignación. Sé honrado, sé buena gente, no dejes que el dinero te cambie, te dirán.

Yo solo cierro diciendo sé tú mismo.


jueves, 7 de enero de 2016

Borrón y cuenta nueva. Del anonimato y la doble vida al prontuario virtual.


 Suena linda y esperanzadora la frase “Borrón y cuenta nueva” sobre todo a comienzo del año. Sin embargo esto puede volverse una tarea titánica en pleno 2016.

La historia comienza conmigo googleando mi nombre. Como era de esperarse lo primero en saltar a la vista era mi Facebook. Lo segundo, una serie de comentarios hechos desde esa cuenta.

Tengo la suerte de no avergonzarme de las cosas que digo, ahora. Cuando era chico e Internet era otra cometí una serie de imprudencias que quise corregir.

Entre estas, suscribirme a páginas varias y dar datos íntimos que creí, estaban cuidados. Así fue como con el tiempo tuve cuentas en todos lados, ya sea por recomendaciones de amigos o las tendencias y modas que pasaron.

Participé en foros, Yahoo Respuestas, Ask.fm, Facebook, Twitter, Taringa!, YouTube y casillas de comentarios de diarios, revistas y blogs.

Recomiendo encarecidamente googlearse a uno mismo para ver hasta donde la gente sabe de nosotros. Nuestra imagen es algo que todavía se puede controlar. No tener en absoluto secreto como antes, pero sí regular.

En mi caso tengo cierta fama en Internet y hace necesario cuidarse un poco más, aunque obviamente no soy lo que se considera un famoso o una figura “importante”.

Difícil tarea si las hay ahora que todo el mundo parece necesitar conocer hasta el rincón más recóndito de tu existencia para juzgar tu valía como persona. ¿A quién no le ha pasado toparse con desconocidos que sin reparo piden las direcciones de tus Redes Sociales? Y luego, suponiendo que aceptas, revisan con hambre morboso todas y cada una de tus carpetas y publicaciones para luego concluir con “Qué linda eres” o, en mi caso, “Revisé todo y no encontré fotos tuyas”.

No sé ustedes, pero a mí se me hace bastante escabroso el asunto. Similar a que alguien entrase en mi casa y revisara todos mis cajones, libros y heladera para luego decirme “Deberías comprar más calzoncillos” o “No puedo creer que tengas ese libro de porquería”.

Volviendo al tema principal, decidí borrar algunas cosas. Tengo muchas cuentas y es difícil dedicarles el tiempo óptimo para que sean útiles.

Tras el comienzo de esta ardua labor, descubrí que hoy en día es prácticamente imposible comentar sin pertenecer a Redes Sociales. Lo cual no sería malo del todo, dejando por fuera lo engorroso de crear cuentas, si no pidieran datos reales con la amenaza de cerrarlas al descubrir la falsedad de los mismos.

Actualmente cuido mi Facebook y varias de mis redes como si fueran oro, porque al ser creadas en época en que brindar un número de celular no era obligatorio, lo son.

Como mencioné en mi entrada anterior ¿Quién eres para Internet?, hace unos días intenté comentar en la página de un reconocido diario de mi país (cuyo nombre coincide con el del monopolio tras él).

Luego de tomarme un minuto para leer los términos y condiciones del servicio, quedé horrorizado. No aceptaría semejante cosa. Tuve que valerme de un montón de trucos para comentar y ¡Ah, sorpresa! me filtraron el comentario por no ser partidario del punto de vista del diario, aun cuando siempre soy muy respetuoso al comentar. Indignado intenté de nuevo y acusé lo ocurrido anteriormente. Esta vez no hubo problemas, sin embargo creo que se debe a que pasado el tiempo de notoriedad de la noticia (que suele ser entre 12 y 24 horas) no hacía falta censurar. El resto de la anécdota no viene al caso.

Seguí googleando palabras clave relacionadas conmigo obteniendo como resultado el resto de mis redes. Finalmente decidido comencé a borrarlas. Chau Twitter y chau… Bueno, nada más, ahí se complicó el asunto.

El primer problema comenzó con Ask.fm. Sacaron la opción de eliminar la cuenta por completo y entre los términos y condiciones ponían claramente “Si no quieres que alguien vea tu información no la subas, nosotros no la vamos a borrar”. Vueltas y vueltas (toda una tarde después) descubrí como eliminarla. Hay que enviar un ticket pidiendo expresamente (en inglés) que eliminen todo rastro de tu cuenta. Luego llegaría un mail (también en inglés) pidiendo datos para borrarla. Nombre de usuario, E-mail enlazado a la cuenta, fecha aproximada de creación (la tenía con exactitud) e IP (Sí, IP. No me lo creo aún). Como tengo ingenio en estas cosas y se me dan bien, no hubo problema. Caso cerrado, en 40 días mi cuenta estaría dada de baja.

Con Taringa! no se puede. Lo siento. Puedo recomendarles cambiar su información personal, unirla a un e-mail que nadie conozca pero no podrán cambiar nombre de usuario. Solo desactivar.

Con Facebook es posible, pero si quieres que la información sea borrada del banco de datos de la empresa y del caché de Google, debes borrar todos y cada uno de tus datos manualmente. Esta última tarea me llevó unas semanas. Solo han quedado algunos comentarios aislados y likes.

Yahoo Respuestas ha cambiado su política de privacidad. No se borrarán tus preguntas a menos que elimines la cuenta de e-mail. Tampoco se puede editar el avatar de Yahoo 360 que los veteranos como yo conocemos. Ahora lo máximo a lo que puedes acceder es poner como anónimo cada uno de tus comentarios de forma manual.

Con YouTube se da el mismo caso. Pero en líneas generales las redes de Google+ me gustan mientras estén reguladas y no deseo deshacerme de ellas.

Para quien se pregunte porqué este énfasis en borrar cosas así, le diré que imagine el día de mañana (o pasado) en que alguien importante para ustedes googlee tu nombre y se tope con fotos tuyas en situaciones que no quisieras o diciendo cosas que no te favorecen ¿Realmente quieres que tu hijo, por poner un ejemplo, vea tus selfies en el baño? Peor aún si son obscenas.

¿Quieres que tu pareja vea todos tus likes y comentarios guarros a vídeos que ni te acordabas que viste?

¿Quieres que tus amigos lean comentarios tuyos escritos como si no te funcionara el teclado (o la capacidad motriz de los dedos) diciendo cosas como “MONO, JAJAJAJA, ASCKO, GORDA PETERA, MORITE ENFERMMMOOOOOOOOOO!!! PPRPRPRPRPRPRP”?

En mi caso particular me moriría de vergüenza. Pero obviando la pena, esto puede costar un trabajo o tu propia imagen ante los demás. Cosa que para mí es importante e intento cuidar.

No sé si el día de mañana pueda seguir con este “anonimato” que ya no es tal.

De a poco estoy consiguiendo hacer este borrón y cuenta nueva. Y aunque tuve que tomar decisiones radicales, no me arrepiento.

Mis pensamientos íntimos irán a formato papel de nuevo. Mi Facebook se limitará a ser vínculo con gente que no usa otra alternativa y con quienes no deseo perder contacto. Los comentarios con tintes ideológicos serán desde cuentas anónimas o no serán.

Remataré esta entrada con una anécdota positiva e inspiradora.

Hace 8 o 9 años más o menos, me uní a un foro con temática relacionada a la sexualidad. Iluso de mí puse mi correo electrónico para que me contactaran. Luego me olvidé y seguí mi vida.

Por ese entonces jugaba on-line y me había hecho de un pesado “enemigo” (que por cierto ahora es amigo) quien para molestarme me googleó y halló este dato, amenazándome con contarle a todos mis demás conocidos del servidor. Como niño que era me asusté mucho, la pasé horrible y hasta lloré.

La peor parte fue ir al foro y descubrir que ese mensaje lo había puesto como invitado y que desde mi cuenta no podía borrarlo. Los administradores de ese foro habían desaparecido hacía mucho y no había a quien reclamar sobre eso ni sobre mi cuenta.

Pasaron los años en vano, viendo como en Google era el primer dato asociado a mí. Harán dos días que pasé de nuevo por ese foro y noté actualizaciones, desesperado me contacté con la administración y conté mi situación. Finalmente, el post fue borrado y mi cuenta eliminada por completo. En diez días Google actualiza su caché y ese problemilla puntual se resuelve.

Persevera y triunfarás.


domingo, 3 de enero de 2016

La constancia de los sueños

Soy del gran montón que despierta en los momentos críticos de un sueño. Sea por un susto en el caso de las pesadillas, o antes de la resolución en los sueños más placenteros.

A veces abro los ojos y olvido todo ante la visión del reloj y el comienzo de la rutina diaria de ir al baño, higienizarse y borrar no solo ojeras sino también cualquier rastro del sueño que hacía unos minutos nos desvivíamos por concluir.

Durante el día algún suceso puede recordarme algo, pero en líneas generales cuando no me dedicó a recordar, olvido.

Mis sueños favoritos son los vividos, esos en que uno es consciente y puede controlarse a su antojo. Pienso que en ese estado la memoria puede conservarlos mejor.

No creo que sea casual. Con los sueños reales (a los que prefiero llamar "metas") sucede lo mismo. Mientras más se controlen y trabajen, más se conservará de ellos para vivir al despertar. 

¿Cuántas veces hemos abierto los ojos y olvidado de nuestras metas ante la visión de un reloj?

“¡No aprobaré la materia! ¡No bajaré de peso! ¡No me recibiré! ¡Nunca podré!”

Aunque el reloj varíe entre ser nuestra propia exigencia o la de los demás, siempre parece imponer una dosis de realidad que amarga la parte soñada.

Todo suele ser muy bonito en nuestra cabeza hasta que nos damos cuenta que estamos fantaseando demasiado. Entonces fallamos y el susto nos despierta.

Las metas son una receta compleja que pocos chefs de la vida cocinan correctamente. La mayoría de nosotros hacemos menjunjes, nos frustramos y los tiramos a la basura. Ignoramos por completo el proceso que conlleva aprender.

Para cocinar una meta hay que tener una parte de soñador, una de planificación y una última de realidad. El resto es ensayo y error.

Los sueños no se cumplen si despiertas, las metas no se cumplen si te duermes.



viernes, 1 de enero de 2016

Sueños y metas (Apertura 2016)

Tal vez decir que se nació en el cuerpo equivocado sea lo más recurrente en el discurso de una persona transexual. Quien lo haya planteado así por primera vez fue tan acertado que hoy sirve para muchos como forma de explicar cómo se sienten.

Por mi forma de ser creo que he nacido unos años antes de lo ideal. No es algo que pueda solucionarse pero no dejo de planteármelo cada tanto.

El cuerpo que tengo hoy es consecuencia de muchos factores, desde la genética hasta el ambiente en que me críe. Los valores, costumbres y creencias lo llevaron a como está hoy.

Recién cerca de mis dieciocho años pude comprender que luchar con todo eso era mucho (MUCHO) más duro de lo que esperado. Que construir una imagen fuerte de mí mismo no era como cambiarse de ropa.
Porque uno puede decir algo, pero de ahí a serlo realmente es un largo trecho. Quienes hayan intentado o estén intentando esto, lo sabrán mejor. Sino limitarse a recordar cuantas veces han dicho cosas como “no me enoja, me hace reír” cuando en realidad te envenenó la sangre. Cuando algo no importa de verdad probablemente se pase por alto y ni cuenta te des de que pasó o siquiera que debía ser importante.

Un paso a la vez. Un consejo es comenzar a comportarse como nos gustaría, de a poquito se irá naturalizando hasta ser parte de nosotros. Siempre sigue tus creencias para que nunca haya un día en que despiertes y descubras que te engañaste todo este tiempo.

Las personas evolucionan, cambian y aprenden. A veces para bien, a veces para mal. Es mejor abrir los ojos ante un error que cerrarlos ante una mentira.

No nací en el cuerpo equivocado, simplemente no nací en el cuerpo que hubiera querido. Al igual que con la época no es algo que pueda cambiar. Lo que se puede cambiar es que hago con lo que ya tengo. Desde ese punto las posibilidades son casi infinitas.

En muchos sentidos soy un privilegiado. Entiendo que tengo dotes envidiables y que mi potencial está entre los altos. Saberlo es un gran paso, luego sigue creerlo y finalmente ver cómo usarlo en pos de cumplir metas.
Entonces aparece mi desastrosa voluntad y mi alto índice de vagancia ¿Conocen ese pensamiento de que alguien con talento pero sin perseverancia solo será medianamente bueno, mientras que alguien con mucha perseverancia aunque no tenga talento podrá ser muy bueno? De momento conocí personas de ambos lados.

Los seres humanos con talento y perseverancia hoy son leyendas e inspiración del mundo. Mientras que los humanos sin talento y sin perseverancia son semillas que necesitan de mucho amor y paciencia para florecer. No es imposible, pero necesitan ayuda y a veces (muchas) son ese mismo tipo de personas las primeras en dificultar el crecimiento de estas semillas por pura envidia.

Escribo esto porque tengo ganas de escribir, en realidad no va a ningún lado. Puedo ser muy pesimista y no quiero terminar esto convirtiéndolo en un vomitorio de quejas, pesares y lloriqueos.

Durante el 2015 vi a mucha gente volverse grande de forma pública. Sé que hay mucha gente que creció ajena a nuestros ojos, pero no temo equivocarme en que ha sido gracias a las Redes sociales y también a Youtube que pudimos visibilizar más que nunca varios de estos triunfos y sueños cumplidos. Algunos observando desde la envidia y la difamación, y otros desde la admiración y el sonreír al ver que es posible cumplir metas.

Este blog es un sueño cumplido para mí. Un mini logro hecho realidad que seguramente entenderán a lo largo de mis publicaciones.

Como primer escrito del año dejaré aquí y ya.