Primeras reflexiones:
Quería hablar hace tiempo sobre esto, pero debo agradecer a
Fabian Pasos de MafianTV por dar el puntapié motivacional restante.
Para comenzar dejo en claro que en este artículo llamaremos
morbo a la atracción por algo que, según el código moral de la época y su cultura,
es desagradable, prohibido o cruel. Teniendo en claro desde el comienzo que la
moralidad cambia con el paso del tiempo. Siendo inmoral en algunos lugares lo
que no es inmoral en otros, y viceversa.
Aclarado este punto paso a contar la anécdota. Fui sujeto de
prueba en un interesante experimento social llevado a cabo en la plataforma de
Younow de la mano del periodista Fabián Pasos.
Dicho experimento consistía en hacer creer que se tenía la posesión
de fotos donde un Youtuber poco conocido pero muy odiado por gran parte de la
comunidad por sus chimentos y mentiras, se ve en situaciones sexuales
comprometedoras con (al parecer) excrementos, animales y/o menores.
Para hacer creíble el asunto, fueron necesarios varios
cómplices en la audiencia que dieran fe del falso acontecimiento. Aunque al
extenderse mucho se puso en sospecha que se trataba de un engaño, logró su
cometido. Juntar likes, views y shares (Me gusta, vistas y compartidos) entre
su audiencia, y analizar que tanta gente gusta del morbo que tanto dice
repudiar el equipo de MafianTV.
El resultado era el esperable, constatar que efectivamente el
morbo bien usado genera interés. No es algo novedoso, ni inesperado. De hecho
considero que es algo que el mismo Fabián Pasos ya sabe.
Su canal en Youtube trae investigaciones similares a las que
pueden verse en televisión. Con temáticas como asesinos, consumo de drogas,
problemas de la farándula de Youtube, religiones poco usuales, entre otros.
Como apasionado estudioso y productor de morbo me fascinan
su manejo, causas y consecuencias. Llevar la curiosidad humana al punto más
extremo entre ver el acto y cometerlo, permite rozar la fantasía sin
ensuciarse.
Una parte del experimento consistía en ver si en la
audiencia serían cómplices o no. Si guardarían el secreto en caso de que
llegase a pasar las fotos. Creo que aquí está la parte interesante.
En caso de ser reales las fotos, valdría poco si se hacen
circular o no, principalmente si contienen acontecimientos ilegales. Pero nos
permite dividir a los morbosos en dos tipos.
Primero, los que quieren ver llevados por su extrema curiosidad,
pero que repudian el acto en sí. En esta categoría meto a los lectores de
relatos prohibidos o a quienes tienen gustos fuera de la moral que llevan a
cabo sin dañar de ninguna forma a terceros. O sea, manteniendo todo en el
ámbito de la fantasía o en el plano real mientras no se dañe a nadie.
Segundo, los que serían cómplices en llevar el acto a cabo y
no tienen problemas en dañar a quien sea necesario por ello.
Son estos últimos los que ensucian el nombre del buen morbo
que nos permite disfrutar de películas de todo tipo, desahogar frustraciones de
forma sana y fantasear libremente. Esos
que hicieron de una oscura fantasía, una sombría realidad. Realidad que
siempre supera a la ficción, por cierto.
El morboso tiene mala imagen, es alguien asociado a lo más
bajo del ser humano. Sin embargo, no tiene porqué llegar tan hondo para
existir. Cuando una chica se inclina, queremos ver bajo su falda, porque es
prohibido, no por la chica en sí. Hoy en día las publicidades enseñan mucho más.
Igualmente sucede con accidente de auto, donde las personas observan el cuerpo
de los afectados.
Aunque el morbo actualmente sea asociado al sexo y a la
sangre, su espectro es de un amplio increíble. Pudiendo ser resumido en que cualquier
cosa moralmente incorrecta incurre en ser objeto de morbo.
Súmese el exceso de moralina y obtenemos el cóctel de
porquería perfecto. Ese cóctel que nos permite vender libros como 50 sombras de
Grey a millares transformando exitosamente el morbo y la moral en clientes. Es
solo un nicho y no es excluyente. Los productores de contenido tienen que
generar variedad para que quien quiera ver tripas vea tripas y el que quiera
ver pasteles vea pasteles.
Me tomo la salvedad de aclarar que tampoco se puede pecar en
creer que un amante del morbo es morboso y nada más. Citándome de ejemplo, me
gustan los vídeo-juegos de fantasía medieval, los animalitos tiernos, la
antropología, los vampiros, la pastelería, entre cientos de otras cosas.
Volviendo al hilo, este experimento es la forma en como nos
demuestra Fabián Pasos que tanto desde la moral como desde el morbo se puede
hacer un buen negocio si se los calibra de la forma adecuada.
No es esta la primera vez que MafianTV cuenta asuntos
escabrosos (anteriormente hizo circular una foto del Youtuber en cuestión donde
se lo veía desnudo tomándose una selfie). Sin embargo, también contó cosas
terribles sobre otros conocidos y no tuvo tanta repercusión.
Esto se debe a lo
candente del tema, a que es de actualidad. Genera mucho más morbo y reacciones
de todo tipo un tema actual que, por ejemplo, las torturas en la Segunda Guerra
Mundial.
Todos estos temas son recurrentes en mis escritos pero los trato
bien en Como ser un pseudo-defensor moral del siglo XXI (En 5 sencillos pasos).
Mi conclusión es siempre la misma y estas situaciones no
hacen más que fortalecer mi convicción en que cada vez se diferencia menos
realidad de ficción.
Mientras no se dañe a terceros, todo vale. La moral cambia,
en consecuencia el morbo también. Sin embargo el ser humano se mantiene casi
estático. Protector de la moral y las buenas costumbres, en su caballo blanco,
venciendo al dragón morboso.
Pero shhhh... que nadie le avise que masacrar a
alguien por ser distinto es un acto que de moral no tiene nada.
