A pesar de no gustarme hablar mucho de mi vida privada, creo
que es necesario hacer un cierre del año aunque sea por encima.
Fue de los peores años. Un constante descenso, tropezón,
tropezón, caída y más caída cuando la cima de la gran montaña comenzó a ser una
realidad.
A fines prácticos me siento nuevamente en la base. Pero creo
que siendo objetivo estoy al menos un cuarto de camino más arriba de esta. Mi
mente se enriqueció mucho a lo largo del tiempo.
En un esfuerzo extremo por buscar algo de positivismo
preferí callarme solo para quedar asombrado ante las vueltas que nuestra
existencia conlleva.
Siendo hoy veinte ocho de diciembre (a tan solo tres días de
fin de año según el calendario gregoriano bajo el cual fui criado) creo que el
positivo tan ansiado dio atisbo de existir.
Sin embargo, no sería yo sin comenzar por lo malo y lo no
tan malo. Así que tomen asiento porque no sé cuánto me voy a tomar.
Era broma, solo mencionaré que luego de dos años de idas y
vueltas la despedida con mi compañera de rol online, llegó. Justa y necesaria,
sin anestesia pero en buenos términos.
Para los que no lo saben me recupero a una velocidad
astronómicamente alta cuando de pérdidas y duelos se trata. Las peleas y hasta las muertes, me pueden sacar una hora de lágrimas o menos. Por algún motivo mi
cabeza entiende con facilidad lo inexorable.
¡Ah, pero las incertidumbres, esa
si las sufro como un hijo de puta!
He llorado más por ella estos últimos dos años que… bueno,
no he llorado el adiós. Fue un alivio quitarme esa espera de los hombros. La quiero como siempre la quise, pero
ahora forma parte de un lindo baúl de recuerdos felices. Si algún día vuelve,
aquí estaré para ella. Si no, le deseo lo mejor y le agradezco por todo.
El resto de mis pesares están relacionados a política,
dinero, pareja, salud, familia y amistad (Advertí que fue un año fatal).
Retomando la senda optimista, el mayor logro de este año fue
inesperado. Creo, pero sin total certeza (no me gusta ilusionarme antes de
tiempo) que he encontrado ese lugar de pertenencia. No se trata de un espacio
donde comparto algunos gustos pero sin sentirme pleno. Se trata de algo más
grande de lo que me siento parte y me llena.
No será fácil y requerirá que mis fuerzas mentales estén
intactas. Porque con tan poco tiempo de este descubrimiento ya noto los golpes.
No estoy interesado en ahondar mucho en el asunto, así que
me limito a contar que me siento bien con esto que he encontrado. Seguramente
más adelante escriba al respecto y me explaye un poco más.
Agradezco a todos mis amigos y compañeros de Internet por
estar a mi lado. Mencionaría a los amigos en persona pero este año estuvimos más
distanciados que nunca. Gracias a quienes me tienen paciencia y a los que no me
soportan pero se quedan también porque me quieren.

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